Con resultados exitosos considera la Federación de Software Colombiana (Fedesoft) que se desarrolló la conferencia que di ayer miércoles 11 de octubre de 2006 en las instalaciones de la Cámara de Comercio Colombo Americana en Bogotá, Colombia, de título «Desarrollando Software de Clase Mundial: ¿Cuál es la Clave?» y que anuncié en este mismo espacio hace unos días.
En esta ocasión tuvimos la oportunidad de hacer planteos y reflexionar con un selecto auditorio conformado mayormente por empresarios, directivos e ingenieros con capacidad de toma de decisiones en sus respectivas empresas, sobre los asuntos que desde el lado estratégico se le imponen como reto a los participantes de la pujante industria del software colombiana de cara a las nuevas oportunidades de negocio que brinda la apertura de mercados internacionales mediante los tratados de libre comercio que se están estableciendo con distintos países.
Muchos de los temas son los que acostumbro a tratar en mi blog y, por supuesto, sobre los mismos asesoramos a empresas del sector desde Expértika, nuestra firma de consultoría.
Comparto con todos algunas de las fotografías que se tomaron durante el evento. Las memorias del mismo pueden descargarse desde el sitio web de la Federación.
Luego de unos días arduos abocado a la fundación de una firma de consultoría, Expértika Compañía Ltda., en la cual ejerzo como Gerente General, vuelvo al ruedo con mi blog y les cuento que el próximo miércoles 11 de octubre de 2006 de 8:30 a 11:00 horas estaré dando en la ciudad de Bogotá, Colombia, mi conferencia «Desarrollando Software de Clase Mundial: ¿Cuál es la Clave?», orientada principal aunque no excluyentemente a empresarios, directivos e ingenieros con capacidad de toma de decisiones en sus respectivas empresas de la industria del software.
Con el patrocinio y la organización de la Federación de Software Colombiana (Fedesoft) y la Cámara de Comercio Colombo Americana, el evento tendrá lugar en las instalaciones de la Cámara, sitas en Calle 98 N° 22-64, oficina 1209, Bogotá, Colombia.
Esta vez, enfocaré la disertación según la perspectiva empresarial y de gerencia. El planteo introductorio de esta conferencia es que para desarrollar software de clase mundial, este debe pensarse para serlo. Pero ello no basta. Las empresas deben adaptarse a la proyección internacional y descubrir la importancia de su interacción gremio-industrial. Compartiré en esta charla experiencias propias y de terceros relacionadas con el tema, y de aspectos como el aseguramiento de la calidad, cuestiones a tener en cuenta relacionadas con el producto software, software propietario y libre, metodología, organización y equipos de trabajo, usabilidad y accesibilidad, entre otros asuntos que adoptan carácter estratégico para los participantes de la industria del software de clase mundial de cara a las oportunidades de negocio que se le presentan a la industria colombiana del software.
Pueden obtener más información en esta página del sitio web de Fedesoft. Por consultas y para inscribirse, comunicarse con el Departamento Comercial de la Cámara, al teléfono +57 1 623 7088 o por correo electrónico.
Al margen, les comento que es posible que también dé esta conferencia más adelante en Bucaramanga, Medellín, Cali y Cartagena —o Barranquilla—, pero esto está por confirmarse. Por supuesto, los tendré al tanto por medio de este espacio.
Tal como comenté antes, participé como conferencista de la «Segunda Jornada Técnica IEEE del Oriente Colombiano», organizada por IEEE Sección Colombia y la Rama Estudiantil del IEEE en la Universidad Francisco de Paula Santander (IEEE-UFPS). Este evento que se desarrolló el día viernes 1° de septiembre de 2006 en la ciudad de Cúcuta, Departamento de Norte de Santander.
Tal como se ve en las fotografías que acompañan a estas líneas de texto, diserté en una conferencia dentro de las áreas de incumbencia de IEEE Computer Society, de título «Desarrollando Software de Clase Mundial: ¿Cuál es la Clave?».
En esta conferencia planteé que para desarrollar software de clase mundial, el producto software debe pensarse para serlo. Pero ello no basta. Las empresas deben adaptarse a la proyección internacional y descubrir la importancia de su interacción gremio-industrial. Compartí en esta charla experiencias propias y de terceros relacionadas con el tema, cubriendo aspectos como el aseguramiento de la calidad, cuestiones a tener en cuenta relacionadas con el producto software, software propietario y libre, metodología, organización y equipos de trabajo, usabilidad y accesibilidad, entre otros asuntos que adoptan caracter estratégico para los participantes de la industria del software de clase mundial.
No lo podemos negar. Claro, hay gente que lo niega, pero eso es pura ignorancia. Las redes sociales son fundamentales para la economía actual —y por venir. Lo cierto es que una sólida red de contactos es, sin lugar a dudas, tanto o más importante que los que se solían considerar como elementos importantes en modelos empresariales de hace pocos años atrás.
Al margen... ¿quieren una muestra de ignorancia? He escuchado —y más de una vez— a algunos directivos de distintas empresas que, orgullosos, vociferaban que las responsabilidades diarias que derivan de su puesto no les dejaba tiempo para participar de organizaciones técnico-profesionales, foros públicos y demás elementos que podemos encuadran en el concepto de redes sociales. Eso es acarrear modelos que hoy en día no pueden considerarse más que primitivos...
Reflexionemos sobre el tema. Si uno ve que sus «responsabilidades» cotidianas no le dejan tiempo, tendría que evaluar lo que está haciendo, pues definitivamente algo está funcionando mal: los objetivos definidos —o, lamentablemente, los no definidos—, las tareas establecidas o la forma de administrar el tiempo, entre otros factores. Un amigo experimentado, a quien respeto mucho en su persona y en sus opiniones, suele decir que si recurrentemente te falta tiempo —lo que se manifiesta en trabajar constantemente hasta cualquier hora, minimizar tu vida privada, úlceras y demás síntomas—, o vos sos un inútil o tu jefe lo es —o ambas alternativas. Esto recién puede entenderse en toda su magnitud cuando se dan cosas como tener cierta libertad e independencia para gestionar el propio tiempo o, sin esa total libertad, estar bajo una línea vertical de jefes profesionales y que saben lo que hacen.
En fin, no es este el tema principal a tratar, sino lo de las redes sociales. Esto no es ninguna novedad. Si bien en tiempos de Internet se hace mucho más simple esto de interconectarse, miembros de organizaciones como The Institute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE) lo tenemos más que claro, al menos en este caso desde 1884. Pero ahora, además y en especial, está Internet con sus listas de distribución de correo, foros, comunidades virtuales, grupos de interés, mensajería instantánea, servicios de redes sociales y blogs. Esto es de aprovechar, sin dudarlo.
Les cuento otro caso de ignorancia. En cierta oportunidad, hace tiempo ya, me llamaron de una empresa con la intención de contratarme. En entrevista con la «especialista en recursos humanos», me preguntó sobre mis actividades en el IEEE, las que suelo mencionar en mi Curriculum Vitae. Bueno, en realidad no sobre mis actividades —gracias a las cuales me pude entrenar en cuestiones como liderazgo y relaciones interculturales, además de establecer una fuerte red de contactos en todo el mundo—, sino sobre el tiempo que las mismas me llevaban... En definitiva, huí despavorido ante tal demostración de desconsideración hacia lo que yo pueda hacer en mi tiempo, hacia mi capacidad de cumplir objetivos —me desagrada la falta de visión de las empresas que pagan por «calentamiento de sillas»—, hacia lo que estimaban como importante para desempeñarme correctamente y, en definitiva, hacia la importancia de las redes sociales: no tuvieron la dicha de contarme entre sus colaboradores. Además, esta «especialista» me estaba dando el mensaje de que realmente le importaba un bledo que yo tenga vida privada aunque, como es obvio, yo la aproveche para el bien de mi función profesional y, en consecuencia, de la empresa para la cual trabaje. Vergonzoso para la «especialista» y para la empresa, y lamentable el impacto que esto tiene en su imagen marca —pueden imaginarse lo que yo pienso de esta empresa desde entonces...
Sugiero a los postulantes que, en estos casos de falta de respeto, consideración y criterio, se olviden de estas empresas y pasen a otra cosa. Es importante aprender a interpretar estos mensajes. En tiempos en que la economía funciona de otra forma, estas manifestaciones sólo demuestran que la empresa no sería sostenible en el largo plazo y que ser creativo para intentar mejorar las cosas sería, muy probablemente, inútil y problemático —sólo dolores de cabeza, sin posibilidades serias debido a una marcada e insalvable entropía.
He tenido la oportunidad de estar más de una vez en cargos directivos; incluso, más de una vez al frente de una empresa. Cuando estuvo en mi poder la decisión, la empresa nunca pagó por calentar sillas, la gente siempre participó del negocio y se le dio muchísima importancia a las redes sociales. Una de las evaluaciones que me interesan para nuevos cargos es la ponderación del nivel de participación en redes sociales de los postulantes, lo cual garantiza contactos, capacidad de acceder a aliados estratégicos, proveedores, clientes, personal y asesores, capacidad de acceder a conocimiento de primera mano y un amplio etcétera. Como consultor, entre otras cosas, suelo sugerir este planteo a mis clientes.
Les recomiendo algunas lecturas sobre el tema. En el artículo «La Lógica de la Abundancia», Juan Urrutia Elejalde arguye que...
«... el pleno desarrollo de la lógica de la abundancia que subyace en la nueva economía y está asociada al efecto red, nos llevará a una situación límite (de competencia perfecta) en donde las estrategias típicas de tomar la posición o establecer un estándar no son practicables, en donde fidelizar a la clientela es imposible y en donde formar a la plantilla en las TICs es no aconsejable de forma que clientes y empleados deben dejar de ser considerados como tales y pasar a ser verdaderos colaboradores de la empresa. Asimismo, se sugiere que la política de la competencia debe ser revisada en el sentido de facilitar el tamaño de aquellas empresas que por ambición y miopía no se reprimen a la hora de explotar el efecto red.»
Nueva economía... Nueva economía que ya no es tan nueva y, a pesar de ello, aún hace falta que las mentalidades tradicionales se adapten a ella para poder construir a partir de dicha adaptación.
Por otro lado, Alejandro García Macías de la Universidad de Aguascalientes, México, escribió en la revista Redes un artículo titulado «Redes Sociales y Clusters Empresariales», el cual recomiendo.
Allá por 2001, en Papeles de Población, una publicación del Centro de Investigación y Estudios Avanzados de la Población de la Universidad Autónoma del Estado de México en Toluca, Manuel Castells Castells volcó en texto una conferencia que diera en el artículo «La Ciudad de la Nueva Economía», en el que habla sobre esta economía del conocimiento, la economía global, Internet, las redes sociales, el papel de las ciudades, el conocimiento y las universidades.
También recomiendo la lectura de «La Sociedad Civil en la Economía del Conocimiento: TICs y Desarrollo Socio-Económico» por Susana Finquelievich —a quien creo haber conocido hace unos cuantos años en Buenos Aires, estando yo trabajando en un programa del Banco Mundial en el Ministerio de Cultura y Educación de la República Argentina, aunque supongo que no debe recordarme.
Por último, sugiero aprovechar las herramientas que nos da Internet, las organizaciones técnico-profesionales y las cámaras empresariales. Por el lado de Internet, además de los blogs y las comunidades virtuales, existen sistemas como LinkedIn u Orkut. Como ven en los enlaces, poseo usuarios en ambos, pero en lo personal prefiero Orkut. Permite cosas como:
- gestionar la relación con mis contactos,
- relacionarme con los contactos de mis contactos,
- relacionarme con nuevos contactos a través de comunidades de intereses particulares...
Algo antiguo y que ha dado vueltas por toda la web, pero que vale la pena recordar. Fue hace poco más de un año atrás, más precisamente el 12 de junio de 2005, y Steve Jobs, Chief Executive Officer (CEO) de Apple Computer y de Pixar Animation Studios, y a mi entender uno de los empresarios más interesantes de la Computación, daba un glorioso discurso para la apertura de la ceremonia de graduación en la Stanford University, en la ciudad de Stanford, California, Estados Unidos de América. La transcripción al castellano del mismo está disponible en esta página. En fin, nada novedoso, estoy seguro que la mayoría lo ha leído a estas alturas.
Sin embargo, me han hecho llegar un enlace a una grabación en video de dicha intervención —que también lo han referenciado en varios sitios web— y estimo apropiado compartirlo con todos ustedes. Por supuesto, está en inglés...
Sin lugar a dudas, un gran discurso; como lo califiqué antes, simplemente glorioso.
Si me lo permiten, incluyo también algunas fotografías que me parecieron interesantes para complementar la nota.
En la primera vemos a Steve Jobs junto a Steve Wozniak —conocido también como «The Woz»— allá por 1975, época en la cual se dedicaban a armar computadoras en el garage de Jobs, que a partir de 1976 fue la humilde primera sede de lo que hoy conocemos como Apple Computer. Como curiosidad del caso, en esa época Woz estaba en la nómina de Hewlett-Packard, por lo cual se vio obligado por contrato a presentar la idea primero a esta firma. La respuesta que obtuvo fue un rotundo rechazo: «¿Para qué quiere la gente una computadora?», le contestaron... Algo que nos enseña a no aceptar tan fácilmente los rechazos con respecto a las cosas en las que creemos, vengan de quien vengan...
En la segunda tenemos a la misma dupla, pero en esta oportunidad treinta años más tarde, en 2005.La tercera y última muestra a Steve Jobs durante el almuerzo en un evento, sentado a la mesa y en charla con su colega Bill Gates. Esta fotografía me recuerda cómo muchos de los usuarios de los productos de sus respectivas empresas, literal y fanáticamente se pelean por defender el producto que usan y atacan insistentemente al otro. Veamos... Ellos, como competencia, no están para nada trenzados en una discusión enardecida arruinando su almuerzo... Aprendamos de esto también; así es esto de la competencia, que para muchas cosas puede ser una rica fuente de grandes aliados...




